
Soy Lucía Cañal, licenciada en psicología, experta universitaria en psicoterapias dinámicas y master en psicología jurídica. También soy una madre divorciada desde hace más de diez años que ha tenido que aprender a gestionar y a crecer dentro del divorcio para que el dolor, la tensión, el miedo y la ansiedad, no nos devoraran a mi familia y a mí.
La primera parte del divorcio es un período extremadamente intenso. Romper el vínculo y aceptar la ruptura. La negociación del convenio de divorcio, establecer las nuevas pautas de vida…todo es doloroso, estresante y en muchas ocasiones nos supera.
Durante mucho tiempo tuve a familia y amigos apoyándome y también les desbordé. Es agotadora la intensidad y el bucle en el que muchas veces nos vemos inmersos. Mi mayor apoyo fue el grupo de amigas y amigos en la misma situación que yo, que nos fuimos reuniendo para hablar, desahogarnos, beber cerveza o hacer actividades con nuestros hijos.
Por otro lado, fui siguiendo un camino de crecimiento personal. A través del yoga, del apoyo terapéutico y de mucho trabajo personal, fui girando el espejo de los demás hacia mí misma. Para dejar de pensar que me caían las desgracias encima y empezar a entender qué estaba haciendo yo, al no cuidarme y alejarlas de mi vida. Para dejar de pensar en lo que mi ex pareja debería ser, y empezar a decidir cómo quería ser yo, en una vida más armoniosa y feliz.



